sábado, 19 de enero de 2013

Los zapatos rojos



Hace poco escuche un cuento (mas bien me lo contaron) no recuero bien el nombre de el cuento (soy mala recordando nombre) pero si recuerdo de que se trataba.

En un resumen corto, la historia contaba sobre una niña pobre que no poseía nada, pero había algo que quiso con todas sus fuerzas , unos zapatos rojos.
Se fabrico unos y para ella eran los mas hermosos, pero un dia una  anciana vio a la niña y decide adoptara para cuidar de ella, en una ocasión la mujer le compra a la niña ropa (para que este bien vestida) y ella ve con fascinación que en la tienda hay unos zapatos rojos, asi que se los compra.
Todo el tiempo la pequeña andaba feliz con sus nuevos zapatos (aunque la mujer le dijera que no eran apropiados para todo lugar) pero eso a la niña no le importo ella quería tenerlos puestos siempre . Pero al vivir con la mujer se dio cuenta que no era libre, no podía hacer lo que ella quería ya que debía seguir reglas . En una ocacion los zapatos cobraron vida e hicieron que la niña empezara a bailar , ella feliz bailaba por doquier con sus zapatos rojos, sin importarle lo que los demás digieran    
  pero su alegría se vio opacada al darse cuenta que no podía dejar de bailar, por mas que hiciera sus pies no paraban, en su desesperación por detenerse pidió que le cortaran los pies (y lo hicieron) .
Asi la joven tuvo que vivir y sobrevivir coja .

Triste….

Pero los cuentos son asi, Crudos para dejar una enseñanza .

Y esto fue lo que yo comprendí.

Al no tener nada pero de repente poder conseguir algo que tanto anhelaba se aferro a eso, sin importarle nada mas, incluso se olvido de aquella que la acojio y se rebelo, pero pago el precio de esa acción al quedarse sin pies y sin esa persona ya que en su momento de alegría , la mujer murió y la niña no estuvo ahí para acompañarla.

(Uy vaya historias , no todo debe tener un final feliz por que no siempre es asi la vida real, solo claro Disney nos lo pone …”y vivieron felices para siempre”.)

2 comentarios:

  1. mmm pues creo que es de Hans Cristian Handersen... ¿teníamos un libro de cuentos de el no?

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