martes, 23 de octubre de 2012

En el cementerio




Es de noche, un gélido viento sopla y la niebla cubre el tétrico cementerio….

La luna en lo mas alto del cielo ilumina las tumbas devoradas por el tiempo, en algunas aun pueden verse los nombres de las personas que alguna vez caminaron con los vivos y ahora descansan en la tierra, gusanos, arañas , grillos los insectos son los que conviven con los que ya no están en este mundo, ven y sienten pero no hablan.

A los vivos temen del lugar donde descansan los que ya no están , tal vez por que piensan que pueden volver con ellos y llevarlos, aunque no sea asi.

El viento no solo se lleva a las hojas secas si no que también es la voz de los que ya no la tienen, ya que llena con suave susurros  pero que a los oídos inexpertos pueden sonar dolorosos y tristes alaridos.

Cuando los que aun viven llegan y dejan ofrendas con alimentos y bebidas que al difunto agradaba iluminan el camino con cirios y flores esperando que su llamado sea escuchado y sus seres queridos que descansan en el lugar al cual ellos aun no pueden ir, regresen y compartan con ellos de esos platillos . Toda una noche ellos esperan la llegada de sus amigos y familia y aunque al dia siguiente se marchan llevan con ellos una sonrisa ya que creen que los suyos volvieron de la tierra de los espíritus y estuvieron a su lado.  

Lo que no saben ellos (ni tampoco aquellos que dan orden ala muerte ) es que las almas aun están ahí, esperando a estar de nuevo solas, están felices de ver de nuevo a los suyos, de que aun los recuerdan con alegría y un poco de tristeza .

El cementerio esta vacio de nuevo, ningún vivo se encuentra ya, pero las animas son acompañadas por el suave y frio viento,  luminosa luna nocturna y espíritus que aun festejan entre ellos. Alegres brindan por estar una vez mas en la tierra de los vivos.